Un año de Perseverancia que comienza a dar sus frutos
Editorial Comprometidos como siempre con el servicio y atención a nuestros socios para continuar haciendo del Club Militar el tradicional sitio de encuentro de la familia militar y policial, estamos finalizando un 2021 pleno de retos, pero también de oportunidades de mejora, en el que la Actitud, Perseverancia y Pasión, marcaron el norte de nuestro camino. Hace un año terminábamos uno de los períodos más difíciles de los últimos tiempos, y mirábamos con optimismo el futuro. Para esto, nada mejor que los deseos y las ganas de superar las dificultades y los obstáculos impuestos por la pandemia, con fundamento en la fe y la confianza en nuestras capacidades, pero especialmente en las de nuestros funcionarios. Perseverancia, esta era la consigna, porque debíamos restablecer la dinámica administrativa y financiera, pero, ante todo, queríamos ver el regreso de nuestros socios en compañía de sus familias a nuestras instalaciones, en un proceso gradual que implicaba esfuerzos de toda índole, debido a las circunstancias. Y bajo la acertada dirección de las señoras gerentes de las Sedes Principal, capitán de Fragata, Ingrid Johana Eslava; Las Mercedes, coronel (RA) Claudia Rocío Ramírez y, Sochagota, teniente coronel (RA) Luz Marina Ávila; flanqueadas por un personal comprometido con la misión institucional, dando cumplimiento estricto al Plan Estratégico que nos hemos trazado desde mediados del 2020, se dio comienzo a un trabajo dirigido a rehabilitar y recuperar las instalaciones que así o requerían, en la medida en que nuestros recursos financieros también lo permitían. Al mismo tiempo, recurriendo al ingenio, y con el apoyo de diversas instituciones y entidades del sector Defensa, se comenzaron a generar, poco a poco, actividades destinadas a atraer nuevamente a nuestros socios y a sus familias en torno a celebraciones tradicionales en nuestro Club, como los días de la Madre y el Padre, del Niño; el Halloween o el Dia del Amor y la Amistad; a los que se sumaron ferias de emprendimiento y festivales gastronómicos, entre otros. También vimos cómo fueron regresando las familias, y nos emocionamos observando las sonrisas de quienes retornaban con expectativa y alegría a su ‘casa’, y se reencontraban con los suyos en esa ‘cita’ periódica que debieron suspender obligados por la pandemia. Orgullos estuvimos cuando a los salones de eventos acudieron nuevamente los grupos familiares que celebraban cumpleaños, primeras comuniones…
