El Club Militar con rumbo fijo hacia puerto seguro
Por VA (RA) Daniel Iriarte Alvira BOGOTÁ. En marzo de 2017 el Gobierno Nacional me encomendó la tarea de asumir la Dirección del Club Militar, en un momento en que su situación financiera, administrativa y de servicios no era la mejor. Tres años después el Club es una entidad sólida y viable, además de cercana a sus socios, aunque son muchos los retos que quedan por superar. Con pérdidas acumuladas por más de 2.200 millones de pesos, cuentas por pagar superiores a los 20.000 millones, y deudas por concepto de pasivos pensionales que superaban los 9.000 millones al cierre de la vigencia del 2016, además de un desgreño administrativo que impidió que se nos entregaran balances confiables y actualizados, el Club, para entonces, era prácticamente inviable, como lo señaló luego la Contraloría General de la República. Sin embargo, con un equipo de trabajo profesional y comprometido en devolverle a los socios una entidad moderna y fortalecida, nos dimos a la tarea de comenzar un proceso de reingeniería que partió de reconstruir la documentación necesaria para conocer su verdadera situación económica y financiera. Para ello pusimos en funcionamiento modernas plataformas de información y de comunicaciones tendientes a obtener información real para adelantar un proceso administrativo, financiero y de servicio tendiente a corregir distorsiones, eliminar posibles elementos de corrupción, depurar la base de socios y caminar, finalmente, por el sendero de la transparencia y las mejores prácticas gerenciales y administrativas. Ha sido un proceso lento, pero seguro. Sabemos que incluso aún se generan incomodidades entre algunos socios debido a que, a manera de ejemplo, continuamos encontrando documentos que prueban deudas de años anteriores a nuestra administración, las cuales estamos en la obligación de cobrar, so pena de incurrir en delitos penales y disciplinarios. En ese camino, desarrollar mecanismos para cumplir con las normativas del Gobierno Nacional y de las autoridades de control, especialmente en la lucha contra la corrupción, fue una tarea prioritaria de las directivas con el objeto de alcanzar nuevamente la credibilidad y la confianza de nuestros socios en su entidad, las cuales, infortunadamente, se habían perdido. Como resultado, a finales de 2019 la Contraloría General de la República, tras un ejercicio de control fiscal a la gestión realizada por la entidad en el 2018, conceptuó que para ese año, “el Club…
